Todos los jueves por la mañana, el mayor mercado del departamento está en pleno apogeo bajo el majestuoso pabellón del mercado de Baltard y en la vasta plaza abierta. Antaño cruce de caminos entre montañeses y agricultores de las estribaciones de los Alpes, el mercado podía acoger hasta 20.000 personas durante las ferias de mulas.
A tiro de piedra, la Halle Brauhauban extiende la experiencia a la vida cotidiana, con sus coloridos puestos de productos frescos. De uno a otro, se expresa todo un arte de vivir: amable, generoso y auténtico.

















