Paseos por los lagos más bellos
Hay lagos por todos los Pirineos, bordeados de pinos ganchudos, enclavados en un paraje granítico o helados durante gran parte del año. Algunos son muy famosos, como el de Gaube y el de Orédon, mientras que otros son más recónditos. Son el destino de fabulosas excursiones y ofrecen un marco incomparable para relajarse después de un paseo, contemplando el paisaje en compañía de pescadores solitarios que han venido a probar suerte con la trucha arco iris.
























