No hay nada como pasar una noche en una casa en un árbol para alejarse de todo y disfrutar de una bocanada de aire fresco y clorofila. Éstas le esperan en medio de un bosque de robles y fresnos, en las laderas de los Pirineos. Bambi y Bambou, dos enanitos, vigilan el lugar con gran discreción, pero se alegran de ser observados. Todo es de madera, con bellos detalles. Cada una tiene su propio jacuzzi, para relajarse al son del canto de los pájaros, y estas cabañas hacen las delicias de grandes y pequeños.