La fachada azul celeste de esta elegante casa de pueblo marca la pauta. Es la ciudad termal de los Pirineos con la historia más deslumbrante. En el siglo XIX, atraída por el balneario, una clientela elitista y culta acudía en masa a Bagnères-de-Bigorre, conocida entonces como laAtenas de los Pirineos. Los grandes nombres de la literatura, las artes y las ciencias se reunían en los salones, el casino y el teatro. Esta efervescencia intelectual propició la construcción del primer observatorio de altura de Francia en el Pic du Midi, así como del Museo de Historia Natural.
La creación de Aquensis se inscribe en esta prestigiosa tradición. Centro de balneoterapia y joya arquitectónica, sus baños y su laguna burbujean bajo un majestuoso entramado de madera con aspecto de catedral, y sus salones del siglo XIX ofrecen un elegante marco para masajes y envolturas corporales.
























