George Sand, Alfred de Vigny, Alexis de Tocqueville, Chateaubriand, Flaubert, Victor Hugo… los grandes de la literatura se han alojado en Cauterets para disfrutar de las aguas termales que fluyen libremente, pero también para adentrarse en el corazón de la montaña, en un entorno natural fabuloso.
De esta época de esplendor, Cauterets conserva una de las arquitecturas más refinadas y originales de los Pirineos, como se aprecia en el centro termal. Los altos techos adornados con lámparas de araña de pampille y las bellas molduras recuerdan la elegancia de los salones privados de la Belle Epoque revisitada con un toque moderno. El suelo de guijarros de jade y las paredes de calade -piedras redondas de color arena- impregnan el lugar de un caché refinado.













