- Respeta el trazado de los senderos, no tomes atajos para limitar el pisoteo y la erosión (sobre todo en las zonas sensibles).
- Piensa en los demás y en la serenidad de la naturaleza. No somos los únicos que utilizamos los senderos.
- Conozcamos la flora y la fauna, sobre todo en las zonas sensibles, para entender por qué hay que preservarlas.
- No dejemos rastro de nuestro paso ni basura. Llévalos contigo al próximo cubo de basura.
- No hagas fuego en el campo (especialmente en bosques o matorrales).
- No dañes los cultivos ni las plantaciones y no molestes a los animales domésticos ni a los rebaños. No olvides nunca cerrar las vallas y puertas que dejes atrás.
- Lleva a los perros con correa. Podrían causar daños o ser víctimas de un accidente.
- No bebas agua de los arroyos, ya que su aparente claridad no significa necesariamente que sea potable.
- Durante la temporada de caza, infórmate con las autoridades locales. Algunas rutas pueden ser peligrosas.
- Infórmese de las normas que rigen el acceso a las reservas naturales, los parques nacionales y los lugares catalogados (los perros, el uso de aparatos para hacer ruido y la recogida de plantas pueden estar prohibidos en algunos casos).

Senderismo en los Pirineos, en el corazón del Parque Natural Nacional de Néouvielle ©ornellalr
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