En la cima, déjese deslumbrar por la inmensidad que le espera: 300 kilómetros de cumbres pirenaicas se extienden ante sus ojos en un panorama de 360°. Las terrazas, verdaderos balcones sobre el infinito, revelan picos nevados, llanuras brumosas y valles luminosos. Las tablas de orientación le ayudarán a identificar los picos más emblemáticos, desde el Ariège hasta el País Vasco.
Para los más aventureros, el pontón en el cielo invita a desafiar el vértigo. Esta pasarela suspendida de 12 metros de altura domina el vacío visible a través de la plataforma acristalada. La emoción está garantizada, ¡al igual que la foto de recuerdo!



















