Una tarta legendaria
Si la fábrica de galletas Védère es famosa, es ante todo por sus Tourtes y Biscuits Pyrénéens, fruto de muchos años de tradición pastelera. La historia comenzó en 1905, cuando la familia Brau empezó a fabricar galletas cerca de los hermosos jardines Massey.
Al mismo tiempo, mientras la familia Védère se expandía en el negocio de la panadería, la abuela de la familia prefería sus pasteles a un buen pan. Todos los domingos, cuando el horno de la casa aún estaba caliente, metía en él su dorado manjar, para deleite de toda la familia. La tourte deleitaba los paladares y poco a poco su fama se extendió más allá del círculo familiar… ¡así nació la leyenda de la Tourte Pyrénéenne, de la que Védère tiene el secreto!
La empresa abandonó el pan y se dedicó por completo a la producción de sus tartas, pasteles y otros «fondants» pirenaicos. Fue un gran éxito, y no pasó mucho tiempo antes de que Védère comprara la empresa de galletas Brau, ¡creando el paladar gourmet que hoy conocemos a orillas del ferrocarril!







