
Mirador en el Cañón de Añisclo, España
|

Cañón de Anisclo

Al cañón se entra por una carretera estrecha y sinuosa que se sumerge en un caos de roca y pino enganchado a lo largo del río.
Una de las rutas más espectaculares de los Pirineos.
Desde el puerto, la vista de la falla del cañón y de la cima del Mont Perdu es impresionante.
Este itinerario por carretera permite observar este universo kárstico de paredes que se cierran sobre sí mismas, formando estrechos cañones y cuencas naturales.

Mirador en el Cañón de Añisclo, España
|

Cañón de Anisclo

Escapada al río Bellós y sus piscinas naturales de agua verde y turquesa
|
Desde el aparcamiento de San Urbez, hay un bonito paseo hasta la Ermita de San Urbez, enclavada en el hueco de un acantilado. Hay pequeños puentes que cruzar y aguas verdes y turquesas que recorrer: una suntuosa escapada a la orden del día.
La ruta de senderismo circular Puente del río Bellós – Río Aso atraviesa varios miradores antes de llegar al río Aso y sus cascadas. La ruta de Sercué pasa por el pueblo del mismo nombre, que alberga una iglesia románica.
Una ruta más exigente lleva a lo largo del río hasta La Ripareta, con magníficas vistas a lo largo del camino.
El río Bellós atraviesa el cañón formando impresionantes piscinas naturales de aguas verdes y turquesas. Es un lugar ideal para darse un chapuzón y refrescarse en el calor del verano aragonés.