La Gourgue d’Asque es uno de esos lugares donde la naturaleza se toma su respiro, se vuelve salvaje y te lo muestra. Escondida en las Baronnies, a orillas del río Arros, en los Altos Pirineos, ofrece un espectáculo natural fascinante. El bosque parece hechizante, y cada paso que das por los senderos te acerca a otro mundo más tranquilo y auténtico. Es un poco como elAmazonas de los Pirineos, pero sin los mosquitos gigantes. Es el tipo de lugar en el que uno se siente muy pequeño, pero tranquilo, perdido en la belleza bruta de un rincón virgen.